La Institución

El Centro de Estudio Ocupacional CEO ofrece un programa de bachillerato por ciclos con responsabilidad social, facilitando la posibilidad de brindar y acceder al conocimiento y; por tanto, es para nosotros parte fundamental de nuestra institución la Educación con Orientación Humanista que emprende la ruta de la transformación y de la renovación nunca antes implementada.

El acceso al conocimiento permite a una sociedad el anticiparse al futuro y en ese futuro construiremos un entorno equitativo, igualitario, equilibrado y armonioso con el medio ambiente. Queremos generar unos egresados profundamente orgullosos y respetuosos de sus tradiciones; construyendo el presente con la mente abierta hacia el porvenir, de mente ilustrada y de intención decidida con claridad social y personal.

El conocimiento es lo más importante que se le puede brindar a un ser humano pues es la esencia y la verdad de las cosas. Pasar de las creencias a las certezas nos abre la posibilidad de discernir por encima de las apariencias que nos muestran los sentidos y; por tanto, gracias a su conciencia el ser humano encuentra la esencia de las cosas más allá de la simple percepción.

RESEÑA: Centro de Estudio Ocupacional CEO con su sistema de calidad que se enfoca en la mejora continua. Es una filosofía japonesa que dice que todos los días  debemos mejorar en algo. Se convierte en una forma de gestión para mejorar la eficiencia de una forma gradual sin hacer grandes cambios inmediatos. Son cuantiosos los beneficios que se obtienen al aplicar el Centro de Estudio Ocupacional CEO: Reducción de tiempos ociosos, aprovechamiento del espacio, eficiencia, eficacia y lograr el mejor resultado con el menor esfuerzo. Centro de Estudio Ocupacional CEO, en un reto continuo que establece condiciones de orden; alterar las cosas introduciendo novedades. Todas las personas de una u otra manera terminan aceptando los cambios constantes de un mundo que busca un mejora- miento continuo.

“SI HACEMOS LO QUE SIEMPRE HEMOS HECHO, NO LLEGAREMOS MÁS ALLÁ DE DONDE HEMOS LLEGADO” – Albert Einstein

Educación

LA EDUCACIÓN HUMANISTA PRIVILEGIA LA FORMACIÓN PARA LA SOLIDARIDAD COMO UNA RESPUESTA A LA DESHUMANIZACIÓN DEL MUNDO

Las condiciones que impone esta época a la existencia de cada ser humano son el resultado de las exigencias que la globalización capitalista hace para poder mantenerse y desarrollarse. Estas condiciones fragmentan la vida de las personas desposeyéndolas de todo y de sí mismas; parcializando sus vidas en tiempo de trabajo y en tiempo de ocio consumista, especializándolas en tareas que sólo desarrollan una mínima parte de su maravillosa totalidad, esparciendo las horas de sus días entre los largos tiempos que dedican a los transportes para los desplazamientos (provocados por la absurda forma como las ciudades actuales distancian los lugares de vivienda con los lugares de trabajo, de estudio, de servicios de salud, de espacios recreativos, etc.), los tiempos que dedican al trabajo y/o estudio y los poquísimos tiempos que les quedan para atender los demás aspectos de su vida.

Esta forma de existencia -en migajas- nos relaciona con muchas personas con las que podríamos construir una constelación de interacciones enriquecedoras pero el modelo del sistema neo-liberal, para poder desarrollarse, tiene que imponer una visión del ser humano usuario/consumidor para que las relaciones con los otros deban ser competitivas; privilegiando las diferencias de edad, sexo, aptitud, conocimiento, inclinación intelectual o afectiva, la apariencia física, etc. lo que jerarquiza un sistema de relaciones y de comunicaciones de autoridad y de obediencia, de superioridad y de inferioridad, de derechos y deberes, de privilegios y de privaciones. Esta jerarquización de signos de diferenciación que se manifiesta en las comunicaciones y en las relaciones sociales no es sólo un modo de comunicarse y relacionarse sino que también es un modo de interpretar, de analizar, de pensar y de sentir al mundo humano y natural; es un modo de ser y de estar en el mundo basado en la competencia, en la rivalidad, en las jerarquías y en las clasificaciones. Un modo de estar en el mundo que lleva a algunos a buscar compulsivamente el sobresalir sin pensar en las demás personas, en llegar a ser capaces de dañar a los demás para lograr el propio beneficio, en acaparar para ganar aunque eso cause pobreza lo cual conlleva, en muchas ocasiones, a los extremos de malversar fondos públicos como lo hace la corrupción política, a engañar la confianza de las personas en los fondos privados, a mentir para generar y explotar falsas esperanzas. Un modo de ser y de estar en el mundo que lleva a pensar en otros seres humanos como seres menos que humanos: como objetos que pueden ser utilizados.

En una sociedad fracturada y polarizada como la colombiana se han desarrollado e instalado a lo largo de toda su historia procesos de deshumanización que han construido un modo individualista e indiferente como el que vivimos en la cotidianidad; el modo egoísta como pensamos y discernimos la presencia de los otros en nuestras vidas, cómo los valoramos y tratamos, cómo les hablamos y consideramos; es decir, el modo de relaciones interesadas, egoístas y excluyentes que caracterizan a un porcentaje de nuestra población -suficientemente alto- como para explicar la Colombia que tenemos.

El bienestar humano de una sociedad se mide por su capacidad de promover relaciones recíprocas e incluyentes y esto sólo es posible si a las personas se les educa de esta manera: para la RELACIÓN SOCIAL como fundamentación ética en el trato, para el VALOR alrededor del cual se deben ir organizando todos los demás valores, para la SOLIDARIDAD porque tiene que ver con el otro, para la comprensión del otro a lo que llamamos RESPETO, para ser capaces de captar el sentir del otro, para ayudar al otro sin sentir lástima reconociendo sus posibilidades futuras, para el decidir hacer cosas por el otro a lo que llamamos COMPROMISO y para luchar por que el otro pueda tener lo que uno disfruta y ama a lo que llamamos JUSTICIA. La educación debe capacitar para el ejercicio de la solidaridad:

1) Para comprender la situación del otro.
2) Para comprender la situación cuando el otro requiere apoyo.
3) Para saber si las propias fortalezas están en capacidad de dar y/o buscar apoyo para quien lo necesita.
4) Para proporcionar apoyo.

Las instituciones educativas, para que sean humanistas, desde los salones de clase deben orientarse a favorecer la vivencia de la solidaridad. Los maestros deben actuar solidariamente entre ellos hacia afuera; hacia los alumnos instruyendo en la práctica de la metodología de la no violencia activa y habilitando a los alumnos en una nueva visión del mundo, de tal manera que se recupere el valor del ser humano poniendo en práctica la regla de oro, hoy expresada en el principio de solidaridad capaz de orientar la acción humana, que reza así: “TRATA A LOS DEMÁS COMO QUIERES QUE TE TRATEN”. Deben crearse espacios de reflexión y práctica sobre la solidaridad donde los alumnos se integren individualmente y discutan grupalmente sobre PONERSE EN EL LUGAR DEL OTRO.

La DESHUMANIZACIÓN actual y la urgente necesidad de INCLUIR EN LA EDUCACIÓN LA FORMACIÓN EN SOLIDARIDAD como una respuesta necesaria a la DESHUMANIZACIÓN debe ser el eje articulador de la FORMACIÓN en todos sus niveles y modalidades.

Patricia White de Salazar

Gestora Social